El café volcánico de Guatemala conquista un sello clave en la UE

2026-10-30 18:00:16 - MUNDO

A mil quinientos metros de altitud, un grano de café está obligado a madurar lentamente y los azúcares y los sabores se concentran. Esta es una de las características de buena parte del café de Guatemala. El que se produce específicamente en el departamento de Sacatepéquez crece entre volcanes y adquiere, por los minerales del suelo y por la ceniza volcánica, un tono ahumado muy apreciado por los paladares más exigentes.

Debido a que solamente en esa región y en esas condiciones se puede obtener tal "sabor fino y balanceado, con notas aromáticas de miel, caramelo, manzana y nuez tostada con mucho cuerpo sin llegar a ser amargo", este café tiene nombre propio: Café Antigua. Con estas características, este producto entró a mediados de octubre de 2026 en la lista de indicaciones geográficas protegidas en la Unión Europea.

Hay otros 3.900 alimentos y bebidas en el mercado europeo que llevan el sello de indicación geográfica protegida. Con ello se pretende proteger los conocimientos y el saber hacer tradicional de una región. Detrás de cada caso, hay conocimientos ancestrales. En el caso específico del Café Antigua, hay un grano recogido y seleccionado a mano.

El sello es una garantía de calidad y también una protección a falsificaciones, adulteraciones o mezclas. Es decir, solo el café criado y cosechado en Sacatepéquez, pero que puede ser tostado o molido en otro lugar, puede venderse como Café Antigua en territorio comunitario. ¿Es una buena noticia para los productores guatemaltecos? La noticia ha tenido un eco positivo en la prensa local, que ve reconocida la alta calidad de un producto insignia. No obstante, la cuestión plantea desafíos.

Hay que resaltar que, según datos de la Asociación Nacional del Café (Anacafé), en territorio europeo están cinco de los diez mayores países consumidores del café de Guatemala: Bélgica, Italia, Alemania, Países Bajos, Francia. En total, el 24 por ciento de las exportaciones del país centroamericano fueron hacia la Unión Europea; el 56 por ciento se destinó a Estados Unidos y el 17 por ciento al Asia. Es decir, para Guatemala, proteger uno de sus productos estrella es muy importante. Aparte del Café Antigua, solo el ron de Guatemala es una denominación de origen protegida. Aunque Anacafé tiene otras siete denominaciones de origen, únicamente el de Sacatepéquez ha logrado completar el complejo proceso de ser adoptado en la familia de las IGP.

"Este reconocimiento implica cambios legales, operativos y comerciales", se explica en un artículo que La Prensa de Guatemala publicó cuando se dio a conocer la noticia. Entre los cambios que implica la nueva IGP está que las empresas que hasta ahora han utilizado la denominación Café Antigua en sus productos o catálogos sin cumplir con los requisitos establecidos deberán retirar o modificar sus etiquetas y empaques. Por otro lado, a los que sí cumplan con las condiciones se les facilita posicionarse en el competitivo segmento prémium.

Producción de café en Guatemala. Aquí en la poblacion de Los Verdes.JOHAN ORDONEZ/AFP/Getty Images

Según información de la Comisión Europea, "la política de calidad de la UE tiene como objetivo proteger los nombres de productos específicos para promover sus características únicas, vinculadas a su origen geográfico y al saber hacer tradicional". Efectivamente, un vistazo a las tiendas europeas de cafés especiales corrobora que la garantía de calidad que pueden dar los sellos tiene un precio que el consumidor europeo está dispuesto a pagar. ¿Llega esto de alguna forma al productor en Guatemala?

"En Guatemala la producción de café es algo muy importante en la economía y aporta una gran parte del PIB. Esto ha significado que se consoliden grandes empresas desde al menos un siglo atrás", cuenta a DW Rafael Zepeda, de FIAN (FoodFirst Information and Action Network), una organización internacional que defiende el derecho a la alimentación.

Desde su oficina de Guatemala, Rafael Zepeda destaca que el café es uno de los cultivos que más empleo genera, si bien de forma temporal y no siempre en condiciones favorables para los recolectores de granos. Por otro lado, "si bien se genera empleo, no se garantiza una remuneración suficiente", agrega Zepeda.

¿Cuánto aporta tener una certificación como la de Café Antigua al pequeño productor o las cooperativas tradicionales? "El tema de las certificaciones es complejo. La discusión con los pequeños productores es cuánto ayuda registrar el producto en su origen como patrimonio cultural no tangible, por ejemplo", explica a DW Harriet Gottlob, coordinadora de ventas de la empresa Servicios Integrales Bosque Los Cimientos. Esta empresa guatemalteca asesora a pequeños productores y cooperativas a consolidar su economía local.

Por otro lado, hay que considerar también, apunta Rafael Zepeda, si el pequeño productor no puede cumplir con el conjunto de normas establecidas, a pesar de producir en la región geográfica establecida, ya no podrá usar la frase "producido en Antigua".

"Un sello como Café Antigua, como toda certificación, es un reto burocrático para los pequeños emprendedores. Es decir, aunque un pequeño productor tenga una producción de calidad, serán las grandes fincas de café las que compren al pequeño productor y lo exporten", agrega Harriet Gottlob. Aunque sí hay experiencias de cooperativas que hacen un esfuerzo y venden su producto en el extranjero, en el caso del café que tiene ahora indicación geográfica protegida, "no creemos que, por lo menos por el momento, esos beneficios lleguen al pequeño productor", prevé.

En cualquier caso, según información de Anacafé, en coordinación con el Registro de la Propiedad Intelectual se están implementando iniciativas para fortalecer las capacidades de cooperativas y asociaciones cafetaleras para la protección de marcas y gestión de activos intangibles, como el conocimiento centenario que albergan los granos de Café Antigua.

(ms)

Fuente: dw.com